Maravillosa canción que pertenece al primer disco de Adrian Borland en solitario "Alexandria" (1984) después de haber abandonado The Sound. Aunque su música se ha calmado un poco (ya no es afterpunk) el contenido de sus letras siguen reflejando la angustia y el desasosiego interior que sentía.
Más cerca de Echo & The Bunnymen y de The Go-Betweens que nunca.